Lucha por el reconocimiento de los territorios ancestrales en América

En distintos lugares de América se da la misma problemática, a los Pueblos Originarios se los despoja de sus territorios y se desconocen las raíces ancestrales que hay en ellos. Sin la conexión con la tierra una parte del hombre y la mujer se apaga; la conexión con el Espiritu, el uso de las lenguas originarias, los rituales y las costumbres culturales se diluyen; la identidad se desdibuja.

Hubo en estos últimos días, dos encuentros importantes que buscan elaborar acciones conjuntas para garantizar la titularidad de los territorios que han sido ocupados ancestralmente por los distintos Pueblos.

Es la norma que establece la suspensión de los desalojos de comunidades indígenas y dispone el relevamiento para delimitar sus territorios

El pasado jueves 13 de julio, con presencia de representantes de comunidades y organizaciones indígenas, se llevó a cabo una reunión de la Comisión Especial de Pueblos Indígenas en el Senado de la Nación Argentina. El eje de la reunión fue impulsar la nueva prórroga de la Ley 26160 de Emergencia en materia de Posesión y Propiedad de las Tierras Comunitarias.

Varios de los referentes originarios hicieron oír su voz, en discursos que se concentraron en la necesidad de la defensa irrestricta de los territorios indígenas en el marco de los derechos que los asisten.

Israel Alegre, histórico dirigente qom de Formosa y uno de los líderes de la Qo.Pi.Wi.Ni Lafwetes (Organización de Pueblos Originarios qom, pilagá, wichi y nivaclé) intervino al inicio de la reunión para manifestar que “ojalá que los senadores demuestren buena voluntad para tratar directamente la reglamentación del artículo 75 de la Constitución Nacional y la aplicación de la palabra Preexistencia, porque esa es la raíz de todo. Creo que ese es el punto. Sin esto no podemos hablar de autonomía”.

Félix Díaz, presidente del Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas, destacó que “es importante la prórroga, pero tiene que haber modificaciones. Es fundamental que nuestros legisladores escuchen nuestra voz y garanticen la seguridad jurídica de nuestros territorios; si la ley no se prorroga vamos a ser los primeros en ser perseguidos, encarcelados y expulsados de nuestros territorios”.

Claudia Herrera, líder de la comunidad huarpe Guaytamari, de Uspallata, Mendoza, señaló que “estamos viviendo un momento histórico, venimos a decir Sí a la prórroga, decimos que hay que conformar urgente una comisión o como se le llame, donde estemos todas las organizaciones indígenas de Argentina”.

También intervino José Auletta, del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), indicando que “va haber nuevos encuentros para seguir abordando el tema de la tan necesaria prórroga de la Ley 26.160. Sabemos que la instancia más dura estará en la Cámara de Diputados, pero el desafío de fondo es cambiar mentalidades, y entender que es urgente y prioritario garantizar los derechos de los Pueblos Indígenas”.

Una prórroga imprescindible y la gran deuda histórica

La ley 26160 sancionada y promulgada en 2006 no solo establece la suspensión de los desalojos de comunidades indígenas sino el elevamiento para la delimitación de sus territorios, y tiene vigencia prorrogada hasta noviembre de este año.

Tanto la Constitución Nacional en su art. 75 inc. 17 como el Convenio 169 de la OIT obligan al Estado argentino a delimitar, demarcar y titular las tierras tradicionalmente ocupadas por las comunidades indígenas. Pero como muy bien explica Eduardo Hualpa, asesor jurídico de ENDEPA, la ley se ocupa de las dos primeras obligaciones, delimitar y demarcar, “y hasta el momento no existe normativa que garantice la titulación de las tierras una vez terminado el relevamiento”.

“La aparición de esta ley” – continúa Hualpa- “es un avance en la medida que agiliza la instrumentación de las obligaciones estatales, aunque también representa un reconocimiento por parte del Gobierno de la falta de vigencia de la Constitución para garantizar la posesión y propiedad comunitaria indígena”.

Desde ElOrejiverde venimos señalando los avances que los pueblos indígenas de la Argentina registran en materia de derechos en general y territoriales en particular, amparados por una normativa nacional e internacional que ha crecido notablemente en las tres últimas décadas.

Sin embargo también desde estas páginas estamos informando acerca de los muchos casos de desalojos, invasión de territorios, conflictos con empresas, particulares o el Estado que aún siguen sucediendo, en donde en pleno siglo XXI se sigue castigando a las comunidades indígenas, pasando por encima de sus legítimos derechos.

Por eso es imprescindible no solo que se prorrogue esta ley sino que se aplique. Y más aún, si ella no alcanzara, que se establezcan nuevas normativas tendientes a la solución definitiva de los temas territoriales.

“Lamentablemente la ley 26160 no permite avanzar sobre el reconocimiento del título pues no señala como es el tránsito desde el relevamiento hasta la obtención de un título. Esa es aún una deuda del Estado argentino, que debe saldarse” señala con acierto Hualpa.

Solo agregaríamos que la definitiva titulación comunitaria de todas las tierras y territorios indígenas de la Argentina es la gran deuda histórica no sólo del Estado para con sus pueblos originarios, sino también de la sociedad toda.

Documentan historias de lucha de 1.000 comunidades rurales de Latinoamérica

El investigador boliviano Lorenzo Solís presentó ayer en Paraguay algunas características de las 141 comunidades campesinas, indígenas y afro-descendientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay ya sistematizadas. Fue en uno de los debates del primer día del I Congreso Paraguayo de Ciencias Sociales.

La coordinación de este esfuerzo por documentar el arraigo de estas comunidades a su tierras y territorios coordina a nivel regional el Movimiento por la Tierra, con sede en La Paz, Bolivia.

La misma articula con organizaciones e investigadores de los distintos países para lograr el objetivo de juntar las 1.000 historias.

Solís señaló que la lucha de la mayoría de las comunidades comparte algunas características, como el combinar el camino legal con la ocupación; acceder a la tierra a través del mercado; tener una relación conflictiva con el Estado; verse influenciada por los cambios institucionales entre gobiernos; ver amenazada su autonomía organizacional frente a los gobiernos y apostar a la agroecología como modelo alternativo.

Entre los casos relevados hasta ahora, 13 son de Paraguay: Reconquista, Campo Comunal Cerrito Totora, Tava Guaraní, Arsenio Vázquez, Arsenio Báez, Mariano Díaz, Ñu Pyahu, el barrio Ykua Porä de Chino Cue, Sawhoyamaxa, San Isidro del Jejuí, Nueva Esperanza, Yvyratymi y 29 de octubre.

FOTO: Imágenes de la lucha de la comunidad San Isidro del Jejuí, Paraguay.

 

Fuentes: http://www.elorejiverde.com/toda-la-tierra-es-una-sola-alma/2889-pueblos-originarios-reclaman-en-el-senado-prorroga-de-la-ley-26160

http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Documentan_historias_de_lucha_de_1.000_comunidades_rurales_de_Latinoamerica

 

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