Nuestros antepasados tienen que volver a su tierra sino el alma no descansa

La lider wichí Octorina Zamora explicó a Télam que “sus antepasados tienen que volver a su tierra, ellos eran y son gente que debe cumplir su ciclo de vida, nacer, crecer, morir y descansar en su territorio, si no el alma no descansa. Ellos, espiritualmente, están sufriendo”. Y destacó que en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia argentina “no se puede hablar de libertad si tenemos prisioneros a gente en un museo del Estado”

Consultado por Télam, el antropólogo y presidente del Colectivo GUIAS Fernando Pepe, quien realizó el mayor número de restituciones en la historia de la antropología argentina, expresó: “Nosotros -que venimos bregando desde el año 2007 por la restitución de los tres wichis asesinados- entendemos que este pedido de restitución, que es el primero realizado por los pueblos originarios del norte de nuestro país, es una nueva oportunidad para profundizar el cambio de paradigma dentro de las instituciones que albergan los restos humanos de nuestros pueblos”.

En diálogo con Blanco sobre Negro Pepe, aseguró: “Este es el año en que mayor cantidad de pedidos de restituciones se han realizado”.

Los restos reclamados son un esqueleto catalogado con el número 1773, perteneciente a un wichi asesinado por una partida del ejército al mando del coronel Fontana en 1881 y que fue llevado por el naturalista Carlos Spegazzini al Museo platense.

También se piden los restos catalogados bajo el número 1774, pertenecientes a un hombre asesinado en 1906 en el Ingenio La Esperanza, que fue desenterrado por el médico del ingenio William Patterson para entregárselo a su colega Roberto Lehmann Nitsche, que luego lo trajo al citado Museo.

Finalmente la comunidad wichi reclama la restitución del cerebro de un cacique de 40 años, catalogado bajo el número 6847, asesinado el 11 de julio de 1921.

Consultado sobre por qué este es el primer pedido de restitución efectuado por una comunidad del Noroeste Argentino (NOA), Pepe explicó: “No hay grandes líderes con biografías conocidas de comunidades del norte en el Museo porque en esa región el aniquilamiento comenzó en el siglo XVI. Los casos del sur son casi contemporáneos y sus biografías son bien conocidas”.

Sobre el papel de Spegazzini, un botánico ampliamente reconocido en el genocidio contra los pueblos originarios, Pepe aseguró: “Nosotros encontramos que estuvo comprometido. Hay al menos diez casos de personas que fueron asesinadas y fusiladas a las que él conocía previamente y luego trajo los cuerpos al Museo”.

Fuentes: Colectivo Guias/ Telam/ http://www.infoblancosobrenegro.com/ ElOrejiverde

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