San Martín de los Andes: la respuesta nacionalista ante un reclamo legítimo del Pueblo Mapuche

San Martín de los Andes fue declarado, en su Carta Orgánica aprobada hace cuatro años, como Municipio Intercultural, ya que reconoce: “la preexistencia étnica y cultural del Pueblo Mapuche, respetando la conservación de sus valores tradicionales, apoyando su desarrollo y garantizando sus derechos”, dice la norma.

En este marco, los representantes del pueblo mapuche han solicitado al gobierno local y al cuerpo legislativo que se ice la bandera mapuche en la plaza central de la localidad,  durante el acto del próximo 12 de octubre. Jornada que se recuerda, no casualmente, como Día del Respeto a la Diversidad Cultural, mediante Decreto 1584/2010 y aprobado por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación; “dotando a dicha fecha, de un significado acorde al valor que asigna nuestra Constitución Nacional y diversos tratados y declaraciones de derechos humanos a la diversidad étnica y cultural de todos los pueblos”, según argumenta la ley.

Ahora bien, el concejal local Alberto Bruno, del Partido Vecinal Solidaridad Sanmartinense, expresó que quienes aprueben esa iniciativa estarían “cometiendo el delito de traición a la patria”.

Según el edil, “el caso que nos ocupa de pretender instalar en nuestra plaza San Martín, patrimonio de los sanmartinenses y de la República Argentina, una bandera del pueblo mapuche, que no se reconocen como parte de la Nación Argentina y afirman que San Martín de los Andes es su territorio, estaríamos cediendo parte de nuestro patrimonio a quienes se consideran una Nación aparte”.

Se le olvida al señor Bruno que, según la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas realizada en 2004 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INDEC, los mapuche son el pueblo originario más numeroso de Argentina.

Esa misma encuesta dice que 78.534 personas de Chubut, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego se autodefinen como mapuche. Esto es así, pese a más de 130 años de dominación cultural argentina sobre ese pueblo, durante la cual se ha tratado por diversos medios (hegemónicos, represivos, económicos, religiosos, políticos) de que pierdan su lengua, su cosmovisión, sus costumbres y, fundamentalmente, su identidad como mapuche.

Digo 130 años porque, los que han provocado esta dominación no han sido los españoles que llegaron a “descubrir” América hace 500 años, sino –justamente- los argentinos a través de la llamada “Conquista del Desierto”, comandada por Julio Argentino Roca que, como su nombre lo indica, era argentino.

Dice la enciclopedia de Internet, Wikipedia, a la que nadie puede acusar de subversiva, que: “La Conquista del Desierto fue una campaña militar llevada a cabo entre 1878 y 1885 por el gobierno de la República Argentina contra los pueblos amerindios, principalmente de las etnias mapuche y tehuelche, que logró el objetivo de ejercer elefectivo dominio sobre los territorios de la región pampeana y la Patagonia que la Argentina consideraba parte de su territorio, por haber estado incluidos en los límites del Virreinato del Río de la Plata, perteneciente a la corona de España, pero que hasta ese entonces permanecían bajo el control de diversas tribus aborígenes”, (los subrayados son míos).

No vamos a hablar aquí de las atrocidades que se cometieron en esa campaña, de los objetivos políticos y económicos detrás de la misma. Para eso, habría que dedicarse a leer un libro, o varios, de historia.

Ahora bien, volvamos al concejal Bruno, quien fue soldado durante la Guerra de Malvinas, en 1982. Las Islas, son reclamadas como territorio argentino y permanecen en dominio de Inglaterra. ¿Cuál es nuestro argumento? Además de los geográficos, decimos que antes de la dominación inglesa, ocurrida en 1833, las islas eran argentinas; es decir, el pueblo argentino es antecesor al pueblo que vive hoy allí. En tanto que los británicos sostienen que la actual población de Malvinas se considera británica, por lo que tenemos que respetar su autodeterminación. Lo que no dice el gobierno del Reino Unido es que ese pueblo fue impuesto por la fuerza y a raíz de una política imperialista.

A mi me gustaría preguntarle al concejal Bruno, ¿por qué los argentinos tenemos derechos, como pueblo pre-existente, a reclamar el territorio malvinense y los mapuche no tienen derechos, como pueblo originario, a reclamar su territorio?

Vale recordar que esta reacción del concejal se deriva del “simple” hecho de querer izar una bandera mapuche y no de la intención de expulsar a los argentinos de esa comunidad, o cosa por el estilo.

Lo cierto es que, pase lo que pase, los sanmartinenses comienzan a debatir algo que permanece subyacente, oculto, y de lo que no se quiere hablar desde hace décadas, más de un siglo: los derechos del pueblo mapuche, tehuelche, y decenas más de comunidades originarias, sobre el suelo que hoy llamamos Argentina; donde vivimos y construimos identidad nosotros, ellos, todos (y todas).

Fuente: http://www.agenciawalsh.org/informacion-general/opinion/12754-12-de-octubre.html

Anuncios