Iguazú: El “Estado Ordenador” de la Renovación logró el desalojo de la comunidad Jacy Porá

Las familias mbyá de la mencionada comunidad, que ocupaban hectáreas reclamadas por el hotel internacional Hilton, abandonaron la zona requerida para la ampliación de su cancha de golf. Los indígenas no pudieron resistir la presión de funcionarios del gobierno provincial, que impidieron que se les brinde los servicios elementales en la zona, como el agua potable, la energía eléctrica y los servicios de salud

(Puerto Iguazú) “Nosotros somos un pueblo pacífico, no nos interesa la confrontación y son muchas las cosas que necesitamos y si nos manteníamos en la lucha por retener nuestro territorio nunca vamos a cubrir las necesidades de nuestra comunidad” explicó Roberto Moreira, el reciente electo cacique de la comunidad en reemplazo de Miguel Morínigo. Moreira reconoció que hubo presión para que abandonen el predio ocupado, puesto que sólo obtendrían la prestación de servicios básicos, si lo abandonaban. Mientras Morínigo se mantuvo firme en la postura de no ceder tierras ancestrales, Moreira accedió a los deseos del gobierno provincial y del hotel Hilton.

“Nosotros somos personas, humanos como cualquiera y como cualquiera también necesitamos agua y luz, salud para nuestros abuelos y nuestros niños” explicó en su oportunidad a radiocataratas, Morínigo. De esta forma, la comunidad que se encontraba en un sector de la selva Yryapú, abandona el terreno que fuera negociado por el gobierno provincial para su explotación turística.

La comunidad cuenta con 35 familias que se distribuyen en un territorio cercano a las 20 hectáreas que va desde la ruta que surca el sector llamado 600 hectáreas hasta el río Iguazú. Jasy Porá se vio dividida en dos por el cruce de la mencionada ruta, y en una de las porciones quedaron siete familias de la misma comunidad. En ese sector, el Hilton construye un lujoso hotel y en parte del territorio Mbyá, proyectó una cancha de golf. El hoyo 10 se proyectó en la zona donde se encuentran estas familias.

Muchas fueron las presiones que recibió la comunidad para que esas familias abandonen ese terreno pero, en una asamblea celebrada entre los integrantes de Jasy Porá decidieron que no se irían, ratificando su derecho a ese espacio que llevan habitando hace muchos años, incluso antes de la llegada del hombre blanco. Sin embargo con la llegada de la “campaña hotelera” de las 600 hectáreas impulsada por el gobierno provincial, los Mbyá fueron cediendo espacio hasta llegar a las ultimas 15 hectáreas donde el mencionado hotel proyectó su cancha de golf.

“A nosotros nos vinieron a decir que si no nos íbamos no nos iban a construir una sala para que nuestros chicos estudien, ni casas para vivir dignamente, ni baños, ni luz como sí tienen otras comunidades y cualquier vecino de Puerto Iguazú, como cualquier ser humano” dijo por su parte el representante de la aldea Lidio Martínez. “El pueblo Mbya Guaraní es un pueblo pacífico que no confronta, nosotros no sabemos de golpear la puerta a funcionarios para pedir limosnas, ese no es un buen ejemplo para nuestros hijos”, añadió.

Por si fuera poco, el único arroyo desde donde la comunidad obtenía el agua para beber y cocinar, se vio contaminada, por que allí fue vertido líquido cloacal. “Necesitamos agua como prioridad. Luz eléctrica, una sala para que nuestros chicos estudien y no tengan la necesidad de salir a la calle y el día de mañana sean alguien”, comentó Moreira.

Según radiocataratas, las mencionadas 600 hectáreas, lugar donde se encuentra la aldea de Jasy Porá, han sido cedidas por el gobierno provincial a grandes capitales hoteleros para el desarrollo de infraestructura turística. Cabe resaltar que el gobierno renovador realizó obras para asegurar la provisión de energía, pero sin que ésta llegue a la aldea indígena. De hecho, la luz eléctrica que reclaman los Mbyá cruza por debajo de su comunidad sin tener ellos acceso a la misma. Igual suerte corren con el agua corriente, así como otros servicios como telefonía y fibra óptica que forman parte de un manojo de cables que atraviesa su comunidad y ellos están vedados en su uso.

Dada la envergadura de las obras realizadas allí y la proyección a futuro del ambicioso proyecto de las 600 hectáreas, el valor de las tierras, hoy cedidas por la comunidad, tienen un valor exorbitante. El sector donde se proyecta el hoyo 10, cuenta hoy con una laguna que es donde las mujeres Mbyá lavan la ropa y los niños juegan durante los veranos para aplacar el calor. La primera medida que implementarían en el lugar será desagotar el lago para construir esa parte de la cancha de golf que quita el sueño a funcionarios del estado provincial y enoja a quienes ya invirtieron en parte del proyecto.

De esta forma se materializa el “Estado Ordenador” de la Renovación pregonado por el gobernador Maurice Closs, en el discurso inaugural de su nuevo periodo. El Estado Ordenador impone a los indígenas la cesión de terrenos para emprendimientos hoteleros a partir de la extorsión. Los servicios indispensables como los del agua potable, la energía eléctrica, la salud y la educación quedan relegados en este caso, porque se afectan los intereses de capitales hoteleros. El Estado Ordenador en Economía, se hace presente una vez más, beneficiando a los poderosos de Misiones.

Fuente: Argentina IndyMedia

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